Me gusta

Equinos

PDFImprimirCorreo electrónico

Entro de servicio de día y el relevo me cuenta que lo más reseñable es el Antonov 14 que se ve lejos por las cristaleras y que ha traído una mercancía de caballos. Me recuerda que al ser una compañía que tiene que pagar a pie de avión, no tiene crédito, se le tiene que cobrar el peso de la mercancía: 4.840Kg, a lo que seguidamente me enseña un fax remitido por la compañía aérea en el que se remarca la cifra reseñada.

“¿4.840Kg en caballos?”, le pregunto sorprendido, “Si, echa cuentas, a 500Kg por caballo …” a lo que le respondo, “Pero de que se trata, ¿De caballos o de morlacos?” y ahí se termina la conversación entre comentarios más o menos jocosos al respecto.

Al cabo de una media hora tenemos el Briefing mañanero, en donde se nos recuerda que hoy tenemos prevista la llegada de un Antonov 14 con una carga de caballos “¿Caballos?”, pienso para mi, “Vaya, hoy debe ser el día de los equinos, tal vez el Grand National haya cambiado de país por una vez”.

En ese momento comento lo que mi relevo me había comentado, que los caballos ya estaban aquí y que el Antonov estaba aparcado justamente allí, señalo con el dedo índice de mi mano derecha, por lo que damos por cerrado el asunto.

Entrada la mañana, recibimos una llamada preguntando por el vuelo de los caballos y seguidamente me informan que tenemos una petición para un Antonov 14 procedente de Paris/Le Bourget. Aquí hay algo que empieza a no cuadrarme, echo un vistazo al fax y con bastante dificultad, el papel no tiene casi tinta, puedo llegar a leer: “Weight: 4.840Kg, nature of goods: aircraft engine”. Empiezo a encajar las piezas del rompecabezas y es ahora cuando lo empiezo a entender, a la vez que empiezo a acordarme de mi relevo.

Al final se trataba de dos Antonov 14, ya es casualidad, de dos compañías caucasianas diferentes con el mismo agente handling y que uno, que se adelantó a su hora programada, transportaba un motor de avión y el otro, que se retrasó, una carga de caballos para un evento en el hipódromo de la ciudad.

Finalmente los caballos llegaron al aeropuerto y tras un breve paseo por la plataforma industrial para que estiraran las piernas, guiados por sus cuidadores, fueron trasladados hacia su lugar de destino.

Última actualización el Jueves 25 de Octubre de 2012 22:42