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Paranoias recurrentes

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No es muy difícil llegar a pensar ante una solicitud extravagante o fuera de lo normal, que alguien no muy lejano a nosotros puede andar detrás de la misma. No es lo normal, pero la experiencia nos dice que a veces y detrás de esas peticiones, alguien cercano puede ocultarse detrás de ellas. Es lo que podríamos llamar, una paranoia recurrente.      

Recuerdo no hace mucho la anécdota que me contó un buen compañero, Javi, sobre una llamada telefónica que estando de turno recibió desde un móvil particular y que captó su atención por lo extraño de la petición. Según me dijo, le llamaron desde un helicóptero de Salvamento Marítimo, un AW139, estacionado en la plataforma de Aviación General, solicitando ver si era posible que fueran los bomberos del aeropuerto para quitarle a la aeronave el salitre acumulado echándole una buena rociada de agua.

Me comentó que inmediatamente miró a su diestra y siniestra con el rabillo del ojo, así como al frente y por detrás,  para ver si alguien le estaba gastando una de esas pequeñas y pesadas bromas, pero no encontró ni rastro de ninguna cara que delatase complicidad alguna. Después de atender la petición, me cuenta que colgó el teléfono y le estuvo dando vueltas a la llamada un buen rato, ¿Y si es una broma y llamo al Parque de Bomberos y me dicen que ellos no están para esa labor?, ¿Y si me dicen que me están tomando el pelo?, ¿Y si me dicen que sí que van, pero que tienen que pasarle el gasto del agua?, ¿Y porqué me han llamado desde un móvil particular y no lo han hecho desde la terminal de Aviación General?. Demasiadas incógnitas para una simple llamada, pensó. Valiente complicación y decisión la que tenía que tomar.

No las tenía todas consigo y todavía dudaba de que no fuera el blanco de algún francotirador bromista que le tenía en la cruceta de su punto de mira. Después de pensarlo y sin habérselo comentado a ninguno de sus compañeros de turno, pues temía la carcajada general de la sala, me cuenta que se armó de valor, cogió el teléfono, marcó el número del SSEI y al escuchar “Bomberos Parque Norte”,  preguntó con voz un tanto dubitativa: “Hola, te llamo de Operaciones, perdona, ¿Vosotros limpiáis el salitre de las aeronaves que así lo solicitan?.

La respuesta por parte del Bombero de servicio no se dejo esperar: “Pues claro, supongo que te debes referir al helicóptero de Salvamento Marítimo”. Al comentarle el tema del gasto del agua, le respondió que no se le pasaba gasto alguno ya que al ser aeronave de Estado, estaba exento de pago. A mi buen amigo, le quedó claro que no era la primera vez que los bomberos iban a rociar con agua al helicóptero de Salvamento Marítimo. 

Después de la breve conversación mantenida con el Parque, me comentó que se quedó un tanto contrariado por las dudas que le surgieron con la solicitud, ya que era la primera vez que le ocurría. También le comenté que a mí no me había ocurrido nunca .¡Menuda paranoia que se agarró con la llamada!. En fin, como nadie en operaciones se enteró de la anécdota, le comenté que no se preocupara, ya que por mi parte no se lo iba a contar a nadie. Para eso están los buenos amigos.